ACACIA (Acacia spp.)

Existen cientos de especies del género Acacia distribuidas por las regiones áridas del interior de Australia, muchas de ellas utilizadas durante siglos por los pueblos aborígenes.

Acacia spp. Árboles y arbustos caducifolios delicados, difundidos por muchas
regiones tropicales y subtropicales, pero en particular en Australia

Las hojas constituyen un buen forraje para el ganado, además deser útiles para dar sombra.

Por lo general, las acacias dan abundantes flores amarillas, de pequeño
tamaño y en racimos.

En la actualidad, están empezando a ser conocidas en todo el mundo por el delicioso e inconfundible sabor de sus semillas.

Hay quien cree que algún día el fruto de la acacia será tan popular como el chocolate o la vainilla. El fruto o legumbre puede comerse recién germinado
directamente de la vaina, o puede desecarse y molerse para obtener polvos o pasta. Se utiliza para elaborar licores, puede consumirse tostado, es un ingrediente de panes y otros alimentos, y también se prepara con él una bebida similar al café exprés.

Para que la pasta de frutos de acacia no pierda el sabor, debe guardarse en el frigorífico o en el congelador.

Las semillas son muy nutritivas, pese a su bajo contenido en grasas, y muy ricas en fibra y proteínas. Una de las especies
de acacias más populares es Acacia victoriae, con un sabor parecido al de las avellanas y un aroma delicioso. La especie A. murrayana es utilizada sobre
todo como sucedáneo del café.

Las acacias son muy resistentes a la sequía, por lo que se suelen cultivar para afianzar los suelos secos y arenosos; así, se exportan a Oriente Medio para plantarlas en las dunas de arena. La recolección de la legumbre de las acacias es un trabajo muy duro: primero se recogen las vainas de las ramas, que se almacenan en coolamons, un recipiente de madera típico.

En las poblaciones indígenas las mujeres suelen ser las encargadas de la trilla y la criba,  y a continuación las semillas se muelen sobre una piedra plana.

Las semillas, muy nutritivas y sabrosas,
tienen un alto contenido en fibra y proteínas. Pueden
comerse recién germinadas directamente de la vaina, secas
y molidas, tostadas, o preparar con ellas panes y licores.

 

 

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