HIERBA DE SAN JUAN (Hypericum perforatum)

Esta planta perenne, de flores doradas, procede de los bosques y setas
vivos de Europa y del Asia templada. Valorada como planta curativa desde tiempos muy remotos, contiene una poderosa sustancia llamada hipericina, que está siendo estudiada ahora por los cientificos en busca de un remedio para el sida; es también un conocido antidepresivo, si bien no está indicado para los que sufren depresión crónica.

HIERBA •••• OESANJUAN
Hypericum perforatum Perenne resistente con brillantes flores amarillas, y 60-1 10 cm de altura.
Cultivada en todo el mundo para usos medicinales. en racimos, de junio a septiembre; miden unos 2 cm de ancho.

Hojas opuestas, entre aovadas y lineales, con puntos traslúcidos.

Cualidades curativas

La hierba de San Juan puede causar dermatitis, especialmente en pieles expuestas directamente a los rayos del sol. La planta puede ser muy perjudicial si se ingiere cruda pero, no obstante, posee un buen número de
cualidades curativas. Actúa como antiséptico local, calmante y tranquilizante, acelera la cicatrización natural y reduce la inflamación. Es buena para el dolor de muelas, hemorroides y dolores diversos. Por vía interna, puede aliviar herpes, ciática, tensión premenstrual y problemas menopáusicos, así como la fibrosis. También puede ayudar a los niños que todavía no han aprendido
a controlar sus esfinteres.

En uso tópico, favorece la curación de llagas, pequeñas quemaduras, magulladuras, torceduras y otras afecciones que provocan alteraciones
nerviosas, como la sinovitis del codo de los tenistas.

Propiedades mágicas

La hipericina, un pigmento rojo, brota, como si fuera sangre, de las flores estrujadas, razón principal de la antigua creencia en sus propiedades mágicas.
Hypericum deriva probablemente de la palabra griega hyper, que significa ‘sobre’, y eikon, ‘pintura’, porque las flores se colgaban el día de San Juan
(24 de junio) sobre iconografías religiosas para ahuyentar al diablo. Su nombre común se refiere a san Juan Bautista, decapitado a petición de Salomé,
hijastra del rey Herodes; se dice que el pigmento rojo de las hojas simboliza la sangre del santo.

La planta se ha utilizado en medicina desde la Antigüedad. Galeno la describe como antídoto de las lombrices intestinales.

Más tarde fue utilizada en el tratamiento de tumores. Hoy se acostumbra recolectar la planta entera cuando florece, y se usa fresca o seca.

Medicinal. Astringente, antiséptico local y calmante. Reduce la inflamación y facilita la curación de golpes y heridas. Por vía oral, combate la enuresis infantil, ansiedad, síndrome premenstrual, problemas de menopausia, ciática, fibrosis y herpes. Calma el dolor de muelas, calambres, neuralgias, conmociones, náuseas y hemorroides. Localmente, para quemaduras, magulladuras, calambres, sinovitis del tenis, etc. Utilizada en homeopatía y medicina ayurvédica.

PRECAUCIONES. No debe administrarse a pacientes que sufran depresión crónica. Puede ser perjudicial si se consume cruda. Puede causar dermatitis con exposición directa al sol.

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